Dic 19 2006
Las otras navidades
Por Juan Carlos R. S.:
Se acerca uno de los días mas celebrados por los cristianos. Hace 2006 años comenzó todo.
El acontecimiento lo merece y nos preparamos para recibir la Navidad con nuestras mejores galas. Nos aprovisionamos en la medida de cada cual de los mejores vituallas y alimentos, engalanamos nuestras casas y desempolvamos la mejor vajilla para nuestra mesa porque queremos que estos días no pasen desapercibidos en el calendario.
Cantamos villancicos que proclaman Amor y Paz en la Tierra, que nos instan a volver a casa, a los que se encuentran fuera o lejos, por estas fechas. La televisión preparan programas especiales y numerosas ONG aprovechando esta atmósfera de sentimentalismo llaman a nuestro corazón para recordarnos a todos que la Paz y el Amor están maltrechos, heridos de muerte, que no todos tienen que llevarse “algo” a la boca, que muchos están lejos de su hogar, de sus familias, de sus hijos, de sus padres, y que por desgracia no volverán, ni por Navidad, ni por Ramadán, ni por otras fechas importantes en sus vidas, les tocará vivir “otras navidades” muy diferentes.
¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia esto?
No cabe duda; algo tan sencillo y difícil a la vez como es la de compartir, lo material, lo humano y lo espiritual. Por encima de todas las Religiones, de todos los credos, de todas las ideas políticas, de las posiciones sociales, económicas o laborales, somos seres humanos, nos corre la misma sangre, sufrimos y gozamos de las mismas cosas.
Tanto que nos sobra y tanta necesidad. Compartamos realmente. Pero para llegar a ello tenemos que empezar a compartir lo mas grande, lo principal; nuestro corazón.
Abrámoslo a los demás, se empezará con un saludo, con una sonrisa, un cruce de miradas, que se sientan verdaderamente acogidos y no unos extraños y esa será la puerta, el inicio del camino.
La comunidad cofrade debe colaborar en este sentido, es más, debe exigir mucho más en este aspecto, no solo a nuestras Cofradías, si no a la sociedad en general, a los poderes económicos y políticos.
Debemos de dejar ser meros observadores y salir de la apatía y del conformismo. Es por ello que sería ideal pasar a la acción.
Es cierto, aunque muchas veces desconocido que varias Hermandades y Cofradías colaboran con distintas entidades, pero también es cierto que no existe esa implicación personal del Cofrade de a pie y dichas donaciones pasan muchas veces desapercibidas en el estado de cuentas de la Hermandad.
Estaría bien que traspasáramos la frontera de nuestra Hermandad, de nuestra Cofradía y que se uniera el esfuerzo personal e individual en una gran “ONG” Cofrade, formar comisiones encargadas de atender las diferentes necesidades, no sólo económicas o de caridad, también de atención y visita a los enfermos, ancianos, etc. Desde ayudar a hacerles una gestión o acompañarlos a la compra, o compartir un café y un rato de charla.
También se podrían estudiar periódicamente las necesidades puntuales más urgentes para alguna persona o comunidad para colaborar, o implicarse en algún proyecto importante, como construcciones de colegios, hospitales, sondeos de pozos, etc. en el tercer mundo.
Seguramente todo esto sonará a utópico y mucho más en estos días, pero simplemente con canalizar las actuales ayudas y donaciones que hoy se hacen se podría conseguir, cuanto más si pensamos que para muchos de estos proyectos se necesitaría más la implicación personal y “donar” algo de nuestro tiempo, que la connotación económica,
Mientras tanto desde el gobierno se postula por una sociedad laica, pero realmente se puede conseguir esto?, por que esconder las señas de identidad religiosa sea cual sea?, por que no compartirlas? Se aboga y se nos dice que la mezcla de culturas, de razas, nos enriquece a todos, entonces, porque debemos de renunciar a una parte tan importante de nuestra vida y por que no decirlo, de nuestras tradiciones, conocer otras diferentes, compartir y respetar la de nuestros compañero de colegio, o nuestro colega del trabajo, o la de nuestro vecino.
Entrar e insistir en lo contrario sería absurdo, hoy es la prohibición de Belenes y adornos alusivos a la Navidad en Colegios e instituciones públicas, mañana será el alumbrado, pues la calle es pública, la emisión de anuncios o temas alusivos en la Televisión Pública, etc. Últimamente vemos cada vez más fachadas, balcones y ventanas adornadas con lucecitas, muñecos, etc.
Es una forma de decir, en esta casa se celebra la Navidad, igual debemos mostrarnos con los demás, no esconder nuestra condición de cristianos y compartir la alegría y los sentimientos de estos días con todos aquellos que nos rodean, así ayudaremos a los que viven “otras navidades” diferentes a nosotros.
Para terminar me gustaría desear a todos una Feliz Navidad con la trascripción de una hermosa canción de Navidad, titulada “Ven a mi casa en Navidad”.
“Tu que estas lejos de tus amigos, de tu tierra y de tu hogar
Y tienes pena, pena en el alma, por que no dejas de pensar,
Tú que esta noche no puedes dejar de recordar
Quiero que sepas que aquí en mi mesa tienes un lugarPor eso y muchas cosas más, ven a mi casa esta Navidad
Por eso y muchas cosas más, ven a mi casa esta NavidadTu que recuerdas quizás a tu madre o a un hijo que no esta
Quiero que sepas que en esta noche el te acompañará
No vayas solo por esas calles queriéndote aturdir
Ven con nosotros y a nuestro lado intenta sonreírPor eso y muchas cosas más ven a mi casa esta navidad
Por eso y muchas cosas más ven a mi casa esta navidadTu que has vivido siempre de espaldas sin perdonar ningún error
Ahora es momento de reencontrarse ven a mi casa por favorPor eso y muchas cosas mas, ven a mi casa esta Navidad
Por eso y muchas cosas mas, ven a mi casa esta Navidad
Por eso y muchas cosas mas, ven a mi casa esta Navidad”














